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Elegir máster7 min de lectura

Lo que las escuelas de negocios no ponen en su web de admisiones

Por David Carmona·
#escuelas de negocios#empleabilidad#másteres#mercado laboral#formación

El País publicó esta semana un análisis sobre cómo el nuevo mercado laboral obliga a repensar la formación. El argumento central es sencillo: el mercado pide perfiles que las universidades tradicionales no forman.

Hasta ahí, nada nuevo.

Lo que sí llama la atención es el dato que aparece de fondo: más del 40% de los titulados universitarios en España trabajan en empleos por debajo de su cualificación durante los primeros dos años tras graduarse.

Cuarenta por ciento.

Mientras tanto, las escuelas de negocios siguen publicando en sus webs tasas de empleabilidad del 92%, 95%, incluso 97%.

Números que suenan bien. Números que no se sostienen cuando los rascas.

Porque hay una pregunta que ninguna escuela responde de forma espontánea: ¿empleabilidad medida cómo, exactamente?

¿Empleado a los tres meses? ¿En qué sector? ¿Con qué salario? ¿O simplemente "trabajando en algo" seis meses después de terminar el programa?

La diferencia entre esas definiciones es la diferencia entre un dato útil y un número de marketing.

Y aquí está el problema real: el mercado laboral ha cambiado, las exigencias son otras, y tú estás tomando decisiones de inversión de 15.000 a 40.000 euros con cifras que nadie ha auditado.

El número que publican y el número que importa

La mayoría de escuelas de negocios en España calculan su tasa de empleabilidad con al menos uno de estos tres trucos.

Primero: cuentan solo a los alumnos que responden la encuesta. Si el 60% no contesta, ese 60% desaparece del cálculo. Los que responden suelen ser los que tienen buenas noticias.

Segundo: el plazo. Algunas miden a los seis meses. Otras, a los doce. Muy pocas especifican cuál usan. Y casi ninguna dice cuántos de esos empleados están trabajando en algo directamente relacionado con lo que estudiaron.

Tercero, el más opaco: cuentan como "empleados" a quienes ya trabajaban antes de empezar el máster. Si entras con trabajo y sales con trabajo, eres un éxito estadístico. Aunque el máster no haya movido nada.

El resultado es este:

Lo que publica la escuelaLo que deberías preguntar
"94% de empleabilidad"¿En qué plazo exacto?
"Salario medio de egresados: 38.000€"¿Incluye a quienes ya ganaban eso antes?
"Red de más de 5.000 alumni"¿Cuántos contratan activamente?
"Prácticas garantizadas"¿Remuneradas o no? ¿En qué empresas?
"Tasa de inserción superior al sector"¿Comparada con qué benchmark exacto?

No es que las escuelas mientan.

Es que construyen la métrica para que el número quede bien. Y nadie les obliga a hacer otra cosa.

Por qué sigues creyéndotelo igual

"Una tasa de empleabilidad sin metodología publicada no es un dato. Es publicidad."

El sesgo del rebaño hace el resto del trabajo.

Cuando el 80% de las escuelas publica cifras parecidas, el cerebro lo interpreta como confirmación. Si todas dicen lo mismo, debe ser verdad. No funciona así.

Lo que pasa es esto: el mercado laboral no distingue entre el título y lo que sabes hacer. Un análisis reciente de DPL News lo dejó claro con datos concretos: las ofertas para perfiles júnior en tecnología cayeron un 33% en España mientras los perfiles sénior con experiencia real crecieron un 13%. El mercado no premia el papel. Premia lo que demuestras que puedes hacer.

Eso aplica igual a los másteres de negocios.

Un programa que te da acceso a profesores activos en la industria, a proyectos reales durante el curso y a una red de alumni que efectivamente contrata: eso mueve el marcador.

Un programa que te da un título bonito y una cifra de empleabilidad fabricada: eso te deja exactamente donde estabas, pero con menos dinero y doce meses menos.

El problema no es el máster.

Es quién te lo vende y con qué datos te convence de comprarlo.

Las tres preguntas que ningún comercial de admisiones quiere que hagas

Antes de firmar nada, pide esto por escrito.

Uno. La metodología exacta de su tasa de empleabilidad. Plazo de medición, porcentaje de respuesta a la encuesta, criterio de "empleado". Si no te la dan, ya tienes tu respuesta.

Dos. El salario mediano (no medio) de sus egresados a los doce meses, desglosado por perfil de entrada. Un alumno que ya ganaba 35.000€ antes del máster y sale ganando 36.000€ no es un caso de éxito del programa.

Tres. Cuántos alumni de los últimos tres años trabajan en empresas que activamente contratan a nuevos egresados del mismo programa. No cuántos alumni hay en total. Cuántos contratan.

Si las respuestas son vagas, si te redirigen a la web, si te dicen que "eso no se puede compartir": ya sabes lo que vale esa tasa del 94%.

Invertir en formación tiene sentido cuando sabes exactamente qué estás comprando.

No cuando compras una cifra que nadie ha verificado.

MasterCompass filtra el humo. Tú decides si quieres verlo.

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